Observatorio de Precios
de Productos Agroalimentarios

Plan Estratégico de la provincia de Zaragoza

Javier Lasarte

Agricultor de La Almunia de Doña Godina

Buenos días Javier, la Diputación Provincial de Zaragoza está trabajando para la creación de un observatorio de precios agroalimentarios que incorporará la visión de agricultores de la provincia sobre la situación del sector agrario… por ello, nos gustaría que nos diera su opinión sobre diferentes aspectos, pero en primer lugar nos gustaría conocer en que consiste su actividad…

Actualmente me dedico al cultivo del melocotón amarillo, nectarina, cereza  y albaricoque en una explotación de 20 ha., y también producimos plantas de vivero de frutales. Además, trabajamos para crear mejoras en las frutas  y en el sistema de producción, intentamos que nuestros productos se vayan adaptando al gusto de los consumidores, por lo que el tipo de producto que ofertamos al mercado va variando con el tiempo. Por ejemplo, en estos últimos años el melocotón amarillo apenas se vende, por lo que pronto lo retiraremos…hay que buscar nuevos productos que tengan mayor aceptación entre los consumidores.

En relación a los precios percibidos por el agricultor, ¿podría comentarnos qué remuneración obtiene por sus productos?

Por el melocotón amarillo-pavía entre 0,15 y 0,17 euros/kg.  La nectarina 0,50 euros/kg durante el mes de julio, pero luego bajó hasta los 0,22-0,24 euros/kg. El caso de la cereza y el albaricoque es diferente. La cereza ha conseguido que el agricultor de la zona resista, ya que es un producto que se trabaja muy rápido (en 30-36 h. puede distribuirse), con buena calidad y que apenas tiene manipulación. La mayor competencia en este producto está en Turquía, allí empiezan la recogida cuando aquí ya hemos terminado. Ahora  estamos trabajando en variedades más tempranas, cultivadas en el invernadero, que nos permitirá ser más competitivos… 

El albaricoque es la gran alternativa en Aragón. Hace dos años el kilo de albaricoque se pagaba a 0,66 euros, el año pasado a 1 euro y en 2010 a 0,77 euros. Es un producto que tiene muchas posibilidades de cara al futuro.

¿Cuáles son sus gastos de producción?

Siempre tenemos unos costes fijos como la contribución de la finca, a los que se suman los variables, como la mano de obra o la meteorología, que puede afectar, bien por la sequía, que hace que se incrementen los gastos de regadío, o bien por pequeños pedriscos que dañen el producto. 

También hay que tener en cuenta la amortización de las importantes inversiones realizadas en relación, por ejemplo, a la irrigación. Además, también tenemos costes de investigación porque trabajamos en temas de color y sabor…

Por citar algunos datos, los costes de producción medios para las cerezas son de 0,90 euros/kg –1,10 euros/kg para las tempranas y 0,60 euros/kg para las tardías–, el albaricoque está en torno a 0,40 euros/kg,  la nectarina y el melocotón con unos costes de producción de 0,24 euros/kg, llevamos dos años seguidos perdiendo dinero…

Los costes de producción han aumentado un 40% por las inversiones que hemos realizado, mientras que el producto vale lo mismo que hace 30 años. Para que os hagáis una idea, la manzana en 1985 se vendía a 0,30 euros/kg, lo mismo que en la actualidad.

¿Qué opina del actual reparto de beneficios en la cadena agroalimentaria? ¿Piensa que hay algún eslabón de esta cadena que está obteniendo más beneficios que otros?

Es una pregunta complicada, pero lo que sí os puedo decir es que los agricultores no son los grandes beneficiarios, nosotros no podemos aplicar los costes en el precio del producto. El gran problema es que han desaparecido medidas de protección en la agricultura… Deberían establecerse mecanismos para que el consumidor pueda comprar a un precio razonable y que el agricultor pueda ganarse la vida dignamente. Hay casos en los que los agricultores vemos reducidos en un 50% nuestros precios, pero ésto no se ve reflejado en el precio de venta al público.

¿Qué medidas se podrían adoptar para solucionar esta situación?

Sería imprescindible que existieran unos precios de intervención para que todos supiéramos cuáles son las reglas del juego. En Estados Unidos, por ejemplo, se eliminaron los precios de intervención y se vieron obligados a ponerlos de nuevo. En la reforma de la Política Agraria Comunitaria se deberían contemplar los precios de intervención.

¿Cómo ha cambiado la agricultura en los últimos años?

En el sector al que yo me dedico, la fruticultura, se ha innovado mucho en nuevos productos como los paraguayos. Estamos afinando mucho para  acertar con los gustos del consumidor. Por ejemplo, ahora estamos trabajando con paraguayos con piel de nectarina. Además, para la labor de investigación contamos con el apoyo del Parque Científico Tecnológico Aula Dei. El agricultor no tiene un contacto directo con la I+D+i, pero sí a través de la cooperativa. El Aula Dei nos cede sus laboratorios y nosotros nuestras parcelas; es un intercambio y colaboración con la que todos salimos ganando.

¿Cómo ve el futuro de la agricultura en su zona?

Pese a todo lo que he comentado anteriormente, tengo una actitud positiva al respecto. El sector agroalimentario lleva más de 20 años en crisis y puede aguantar otros 5 años si fuese necesario; es sin duda el sector más preparado para soportar la actual crisis económica.

En la zona del valle del Jalón, donde yo resido y trabajo, los agricultores disponen de fincas relativamente grandes (unas 25 ha. aproximadamente), en comparación con otras zonas de la provincia. Esto nos permite sobrevivir, pero además, se intenta diversificar con la comercialización, la ganadería, la poda o los servicios. Además, en esta zona se está desarrollando la cereza en invernadero, que genera un alto valor añadido y un mayor margen comercial. Los agricultores se han profesionalizado mucho, algunos cuentan con ingenieros, técnicos o incluso abogados propios... El problema es que hay poca gente joven que se dedique a la agricultura.